Si lavás tu carro en un autolavado con hidrolavadora, el agua a presión puede filtrarse por las juntas de la dashcam y dañar los componentes internos. La mayoría de las dashcams no son resistentes al agua (no tienen clasificación IP). El agua a presión también puede despegar el soporte adhesivo si se aplica directamente sobre él. Recomendación: si usás hidrolavadora, evitá apuntar el chorro directamente a la dashcam, al soporte y a la ranura de la tarjeta microSD.
Los champús y desengrasantes para carro pueden dañar el recubrimiento del lente de la dashcam si entran en contacto con él. El lente suele tener un recubrimiento antirreflejo que es sensible a productos químicos agresivos. Si salpica champú o cera líquida sobre el lente, limpiálo inmediatamente con un paño de microfibra ligeramente humedecido con agua limpia. No uses limpiadores multiusos, alcohol, amoníaco ni limpiacristales sobre el lente.
Es la opción más segura. La mayoría de las dashcams VANT tienen soportes de clip rápido o de montaje magnético que permiten retirar la unidad principal en segundos. Antes de lavar el carro, retirá la dashcam del soporte y guardala en la guantera o en la casa. Solo dejá el soporte adhesivo pegado al parabrisas (es resistente al agua). Al terminar el lavado, volvé a colocar la dashcam en el soporte. Este proceso toma menos de 30 segundos y elimina cualquier riesgo de daño por agua o químicos.
En los túneles de lavado automático, los cepillos giratorios pueden golpear la dashcam y despegarla del soporte o rayar su carcasa. Si tu dashcam sobresale del espejo retrovisor hacia el centro del parabrisas, es probable que los cepillos la golpeen. Recomendación: retirá la dashcam antes de entrar al túnel de lavado. Es un paso rápido que te ahorra una posible rotura.
Soportes de clip rápido en todos los modelos VANT. Fáciles de retirar para lavar el carro.